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viernes, 12 de julio de 2013

Manatí: curiosidades, recuerdos, humor


 

Carmelo Rosario Natal (ed.)


 

[Recojo informaciones, datos, curiosidades, memorias, recuerdos y ocurrencias que estimulan el recuerdo y la imaginación en torno a diversos aspectos de la vida social, cultural y cotidiana pueblerina de Manatí en distintos tiempos históricos Tal vez algunos nombres, apodos o referencias provoquen reminiscencias y emociones entre algunos de los lectores, lo que podría suscitar preguntas, búsquedas e información adicional que valdría la pena compilar. En el caso de los anunciantes comerciales y sus ubicaciones en las diferentes calles de la geografía urbana con que comienza esta sección, se puede intentar componer, con el auxilio de la imaginación, el posible conjunto del entramado del pueblo en la transición de un siglo a otro]

[1879: Anuncios comerciales]: Establecimiento Tipográfico de Juan González, Manatí, Puerto Rico. Prontitud, esmero y baratura para oficinas, el comercio y los particulares. [Una curiosidad en los servicios a particulares]:
Tarjetas de visita, esquelas para bailes, idem para entierros y cualquier otro trabajo por difícil y complicado que sea. Almacén de provisiones, de quincalla y ferretería de Antonio Morey, Calle de la Palma, Manatí. Farmacia Juliá. Drogas, y productos químicos y farmacéuticos. Barnices, perfumería. Manatí. El Recreo. Café y Billar. Dulces: pasteles de mantequilla, bizcocho real, bocadillo de brandi, palo Jacob, bollos de crema, pío nono, mantecados, etc. Refrescos: orchata de almendra, sirop de limón y otros. Nota: Todas las noches habrá chocolate y café. Un alambique. Se desea vender uno de la cabida de 400 á 800 cuartillos, no tiene uso por haberlo recibido su dueño cuando no lo necesitaba. En esta imprenta informarán. Buen negocio. Se venden dos coches: uno de dos asientos completamente nuevo; y otro de cuatro asientos en perfecto estado, con sus arneses y una pareja de caballos. Para informes dirigirse a don Antonio Simó, Manatí. [Educación privada]: Colegio de la Concepción. Instalada hace ya meses la institución que con aquel título tengo la honra de dirigir en este pueblo en una de las casas más céntricas y espaciosas del mismo, la que al efecto se ha restaurado convenientemente, me complazco en ofrecer en ella mis servicios profesionales. Se ofrecen los estudios de primero y segundo año de latinidad….Se admiten alumnos internos y externos. Manatí julio 1º de 1879. Baldomero Huete. [Sobre el problema del agua, y la Calle del Chorro]: Es de notar la escasez de este líquido de primera necesidad desde que se dio principio a la obra del nuevo cementerio, en la cual se consume la que antes traían al pueblo los que en pipas la acarreaban del río, pues según dicen, obtienen de aquel modo mayor precio. El mal estado del camino no permite que se pongan nuevas pipas para este objeto, sin esponerse a grandes pérdidas. Mandando a arreglar el camino que conduce al río y componiendo un precioso algibe que hay en el atrio de la iglesia, podrían evitarse estos males, pues de esta manera tendríamos siempre la población bien surtida de agua. Calle del Chorro: Pero, señor Alcalde, ¿No tendrá U. compasión de los individuos que viven al otro lado de dicha calle? Yo lo siento por uno de nuestros amigos que tiene la desgracia de habitar una casa al lado opuesto. ¿Creerá U. que aquel es por ventura algún pato para que, cuando llueve, pase a nado el río que allí se forma? (La Voz del Norte, Año I, núm. 3, 20 de julio de 1879)

[1910: Anuncios comerciales]: Cortés Hermanos. Almacén de Provisiones. Calle de Baldorioty. Manatí. Gran almacén de provisiones, excelente surtido de toda clase de comestible y ventas al por mayor. Zorrilla y Rivero. Empresarios de coches. Conducen carga de la estación al pueblo y viceversa. Transportan a Ciales y a Morovis. Calle Mckinley. Manatí. La Amiga del Pueblo. Café y Billar. Esta noche habrá lleno completo. Al cine pues [sic]. Las películas del cine anoche gustaron mucho [evidente transposición tipográfica] Quincalla Taboas. En este antiguo establecimiento, el mejor de su clase, se encuentra un extenso surtido de ferretería, quincalla, peletería, bisutería, camas, máquinas de coser y municiones, fonógrafo Columbia. Discos a 15 centavos cada uno. Todos los meses se rifa un objeto de valor a beneficio de sus clientes. Pida el tiket [sic] con su compra. Cada uno lleva un número para la rifa y no le cuesta nada. Ramón Morán. Calle Baldorioty. Manatí. Comerciante en provisiones al por mayor y al detal. [En el anuncio de orden funerario que sigue, obsérvense los apellidos de miembros muy prominentes de la sociedad mantieña de entonces] Don Francisco Sicardó Rivera. Esta mañana a las diez se verificó el entierro de su cadáver. Era padre político de Don José Rivera Miranda, propietario de este periódico. La concurrencia fue bastante numerosa. Le fueron dedicadas tres coronas. Una de flores naturales por sus hijas, y otras de artificiales por la Corte Municipal y los empleados del Municipio. Despidieron el duelo en el cementerio don José Alegría a nombre de la Policía y los empleados de la Corte y en el suyo propio, y el Señor Ramírez a nombre del partido Unionista del que formaba parte el finado. Don Fernando Callejo contribuyó espontáneamente con su banda al mayor lucimiento del entierro. El Sr. Enrique Villamil, con su actividad reconocida, ayudó en cuanto estuvo a su mano. A todos damos las más expresivas [gracias] a nombre del Sr. Rivera Miranda y no olvidemos ni uno solo de los que correspondieron a la invitación. (La Chispa, Año X, núm. 52, marzo 5 de 1910)

[1911: Anuncios comerciales] Barbería. Elegante salón montado con todos los requisistos de higiene demandados por la Ley de Sanidad. Perfumería excelente. Trato distinguido. Celis Aguilera St. (Calle del Chorro). [¿Sería la antecesora de la del famoso Alejo el Barbero?] Gabriel Espasas. Establecimiento de mercancías de todas clases y procedencias. Calzado, sombreros, etc. Baldorioty St. Manatí. Francisco Canales. Compositor y afinador de pianos y pianolas. Calle de la Altagracia No. 12. Manatí. Mire Aquí. Me he propuesto no anunciar nada de lo sabroso que tengo en mi establecimiento, porque temo a la gosolina [sic] de mis clientes, que me hacen rabiar cuando me quieren dejar limpio el aparador y las vidrieras. La culpa la tiene ese café tan exquisito que yo preparo y el espléndido surtido con que siempe cuento de latas, dulces, frutas, etc. Manolo Vanga es el champion, su cafetín "La Palma de Oro" ha ganado el gran premio. Planta Baja del Casino Puertorriqueño. Calle La Unión. Manatí. El Progreso de Manatí. Sastrería de José R. Matheu. Constante surtido de casimires ingleses, franceses y americanos. Driles mallorquines, catalanes e ingleses. Calle Sol no. 12. Manatí. (El Pueblo Libre. Año I, sábado 9 de diciembre de 1911. Calle de la Altagracia núm. 3)

[De un cuaderno que publiqué en 1970 titulado Manatí, espigas de su historia, y a sugerencia de varios amigos y colegas, selecciono varios pasajes de interés para esta sección, editándolos y corrigiéndolos en algunos casos o añadiéndoles nuevas notas en otros.]

Un héroe local. Cuando los ingleses atacaron la isla de Puerto Rico en 1797, Manatí envió un contingente de voluntarios a la defensa de la capital. Esta gesta sirvió de marco glorioso, aunque trágico, al primer héroe militar manatieño del siglo XVIII, cuyo nombre conozcamos hasta el momento, y al que se le riendieron honores póstumos. En su obra Benefactores y hombres notables de Puerto Rico, el historiador Eduardo Neumann Gandía registra la muerte de don Juan Negrón, miliciano de la Compañía de Manatí, ocurrida en combate el 23 de abril de 1797.

Tres calles. La Calle Mckinley fue bautizada el 25 de octubre de 1901 por la administración municipal que dirigía el alcalde Virgilio Ramos. Hasta entonces se había llamado Calle Nueva. La ocasión del cambio de nombre fue el asesinato del Presidente de los Estados Unidos, William Mckinley, ese mismo año. Este fue el acuerdo que se aprobó en la fecha mencionada: "Se acuerda grabar el nombre de William Mckinley con letras doradas en piedra de mármol, la cual será colocada en el prontis de esta Casa Ayuntamiento. El antiguo nombre de la Calle Nueva será sustituido por el moderno de Mckinley Street". En la misma sesión se acordó dar el nombre de Quiñones a una calle lateral de la iglesia en honor al gran abolicionista don Francisco Mariano Quiñones. Con toda probabilidad fue en 1905 ó 1906 que la Asamblea Municipal de Manatí decidió honrar la memoria de ese ilustre manatieño que lo fue el Licenciado Gavino del Pozo. Farmacéutico notable, político de reconocida autoridad en los círculos liberales del país, y hombre preocupado por el bienestar de los más necesitados, recibió merecidamente el reconocimiento que queda en el nombre de la Calle Patriota Pozo.

Tres figuras de nuestro folclor. A comienzos del siglo XX en las fiestas patronales de Manatí no podía faltar la figura de un hombre cojo que copaba la atención en los juegos populares, que era experto subiendo al palo encebao, y a quien esperaban ansiosos los lectores del periódico unionista La Chispa, del cual era el repartidor oficial. Era "Chele el Lambío". Y hubo un celebrado negrito que fue periodista, tipógrafo, poeta, consejero espiritual por afición y despedidor de duelos por vocación. El fundador de los modestos periódicos Rocío, Ají y El Maestro Rafael, se desenvolvió en la tradición del periodismo manatieño cuando ésta había perdido su brillo de las primeras décadas. Se llamó Dionisio Sánchez y la tradición lo recuerda con cariño y respeto como "Nisio el Negrito". Y hubo un criollo que casi fue dueño de una esquina de la Padial y El Chorro por muchos años. Y si le preguntaban cómo se sentía, contestaba: "Aquí, pelando y pelao". Yo recuerdo que parecía condensar su filosofía de la vida, al compás de la tijera, así: "Qué saben de la vida/los que no han sufrido/los que nunca en la cárcel/una noche han dormido/y la maceta del guardia/en el coco han sentido". Este vecino mío siempre pulsó la lira. Retirado ya del oficio con el que se ganaba la vida, compartía sus años maduros con la nueva generación que, como él, se empeñaba en reivindicar en alguna forma la antigua gloria de la Atenas de Puerto Rico. Se llamaba Alejo Santiago. Se le recuerda como "Alejo el Barbero", poeta. Al presente se le honra haciéndolo presente entre la compañía de otras consagradas figuras de las letras manatieñas, en el elegante Salón de los Poetas.

La academia de música. El 20 de febrero de 1901 La Asamblea Municipal de Manatí aceptó las bases propuestas por el profesor y director de la banda, don Cándido Acevedo, para inaugurar los trabajos de la Academia de Música del Municipio. La condición principal que se le imponía a los alunmos era que éstos tendrían que prestar sus servicios a la banda municipal gratuitamente por dos años a partir de su graduación. A continuación, la lista de los solicitantes aceptados para constituir la primera clase de la academia: Feliciano Portigo, Manuel Sánchez, Julio Luyando, Dionisio Sánchez, José Chiesa, Juan Reyes, Francisco Urgell, José Armaíz, Santiago Miranda, Manuel Mediavilla, Jesús Arroyo, Juan Kortright, José Sánchez, José Robles, Viterbo Fernández, Augusto Montañez, Ramón Miranda, Juan Francisco y Bolívar García, Manuel Perera, Antonio Báez y Gerardo Ramos. En marzo del mismo año fueron aceptados Federico y Alejandro Pagani, Pedro Dueño, Francisco Mendieta y Fidel Reyes.

Enrique Montijo recuerda. [En la noche
del 27 de octubre de 2010, como parte del Sexto Encuentro de Creadores Manatieños, se presentó en el vestíbulo del Teatro Taboas de Manatí un acto titulado "Conversao desde el casco antiguo: experiencias y vivencias". La actividad surgió como una iniciativa mía, y a ella invité a acompañarme para exponer ante el amplio y entusiasta público que asistió, al distinguido manatieño, conocido y amigo de mucha gente, José (Pepe) Morales. En el transcurso del dinámico intercambio general que siguió con los presentes, el Lic. Oreste Ramos distribuyó algunas fotocopias de un interesante poema socio-humorístico, basado en apodos populares conocidos de la primera mitad del siglo XX en Manatí, que vale la pena compartir. Por ser muy extenso, incluyo solamente algunas selecciones características, que aparecen a continuación]


 


 

Recordando a Manatí

                        por Enrique Montijo


 

………………………………………..

Que tiempos aquellos tiempos

de alboradas y cencerro

cuando Juanito Kotriche

se vestía de muerte en cuero

…………………………………………

Nunca olvido aquella gente

del Barrio Chino y Ensanche,

del loco aquel Mr. Vendig,

de Custodio y de Mon Márquez

………………………………………..

Y ahora en breve repaso

de aquellas pasadas horas,

les pongo a bailar a Musa

en pareja con Solola

……………………………………….

Siempre recuerdo y no olvido

a Alma Negra y Revolú,

a Crucito el piragüero

y al pobre Bacalao Cru

…………………………………………

No pretendo que se rían

si pregunto con sorpresa,

si es verdad que Boronía

peleó con Mete Cabeza

………………………………………..

Ahora que me conteste

el buen Rafael Montañez,

siempre expresivo y humilde,

bien tenga o no tenga plata,

si recuerda aquellos tiempos

cuando con cinco centavos

se daba un bello recorte

en casa del buen Don Nata

…………………………………………..

Y que guarden mis recuentos

los jóvenes y los viejos,

con saludos pa Barrunto

y que recen por Merejo


 

El Pibe del Valle recuerda. [Tenemos a un distinguido manatieño que se dedica a recopilar apodos pueblerinos de nuestra comunidad. Su contribución a este libro consiste en someter un buen número de ellos para publicación, entendiéndose, por supuesto, que la lista no es, ni puede ser, exhaustiva, y que la investigación del tema no tiene límite. El compilador agradece las atenciones y contribuciones de un buen número de amigos. Por cuestiones de prudencia, no se incluyen todos los apodos localizados en esta etapa de la búsqueda, en atención al buen gusto y al respeto comunitario. En cuanto a los que se publican, sépase que se hace con respeto y en recuerdo simpático a los aludidos. Ese es el aporte del Sr. Héctor M. del Valle Sánchez (El Pibe), graduado de BBA de la Universidad de Puerto Rico y funcionario en la banca del país por veinte años. También ha estado activo en la industria de los seguros por treinta y dos años. En distintas etapas de su vida, del Valle trabajó además como locutor radial y fotógrafo. Al presente está retirado parcialmente. El repertorio de apodos que somete Héctor del Valle está precedido por un breve, pero preciso prólogo que le da el título al trabajo, y que a continuación presento]


 

Manatí no le niega un apodo a nadie

                            por Héctor M. del Valle Sánchez


 

Los manatieños han probado ser excelentes creadores en el gracioso arte de distinguir con sobrenombres a sus compueblanos. Se han valido de infinidad de circunstancias, tales como la apariencia física, defectos, costumbres, incidentes, ocupaciones, manerismos y otras peculiaridades.

Aunque se sabe que estos apodos se estilan en todo lugar, mi curiosidad por conocer algunos de estos apelativos originados en Manatí me condujo a dedicar algún tiempo a listar cuantos pude. Me bastó con recordar los gratos momentos que disfruté con mis compañeros de escuela, las tertulias en algunos cafetines del pueblo con conocedores del tema, y el llamado que hice a varios amigos, de cuya colaboración estoy muy agradecido, y que la limitación de espacio me impide mencionar.

Hago constar que solamente reseño lo creado en el pueblo, por el pueblo y para el pueblo de Manatí. Sin intención de adjudicarme la autoría de apodo alguno, expongo aquí el resultado de mi investigación. Lo hago como humilde apoyo a la memoria histórico-humorística de mi querido pueblo y a la espontánea ingeniosidad boricua-ateniense.

Unos pocos apodos, con explicaciones breves

BAO. Poseía una yegüa de tan tristes condiciones, que sus vecinos de Campo Alegre crearon la siguiente copla: "La yegüa de Bao está to´a pelá/chichón adelante y chichón atrás"

COLMILLO. Renegaba de su apodo, pero provocaba a la titerería para que le gritaran "Colmillo", y los perseguía blandiendo su inseparable machete.

CHEÍTO ARCE. Pintor de brocha gorda que pintaba sus tennis y sombrero de paja del color de la casa que estuviera pintando. Sin duda, era un pintor "pintoresco".

CHIMBUMBE. Matarife de profesión y cantante por afición. Recordado por sus imitaciones de Jorge Negrete. Ganó "la pesetita voladora" en el programa de aficionados Tribuna del Arte de Rafael Quiñones Vidal, lo que le valió el mote de "El Jorge Negrete Puertorriqueño".

EL MANQUITO. Aunque con esa limitación, tenía una sorprendente habilidad para lanzar certeras pedradas a lo que fuera y a quien fuera.

EL NENE BEY. Amigo del licor y cachetero de oficio. Un señor intentó curarle el mal hábito ofreciéndole una caneca llena de orines, la cual se empinó sin percatarse de su contenido.

ESTILO. Famoso limpiabotas de los alrededores de la Plaza, muy dado al alcoholismo, que llegó a convertirse en un personaje casi folclórico. Se hicieron reportajes periodísticos sobre él. Le decían "Estilo" porque cuando era joven jugaba pelota, y siendo lanzador, sus movimientos y contorsiones en el montículo resultaban muy elegantes; esto es, con mucho "estilo".

GILBERTO MAZORCA. Ejecutó un pacto suicida con su amante, dejando una nota escrita con lápiz labial en una pared, para que un conocido caballero pagara sus entierros, lo cual se cumplió.

JULIO EL SOLDAO. Vestido de soldado y con muchas medallas y galones en su uniforme, no se perdía un entierro en Manatí.

LEÓN. Revendón de plátanos. Su pregón era famoso: ¡Mira qué plátano, coje el tuyo!

LOS GÜIROS. Destilaban y traficaban ron caña en Harda Quemada (Jara Quemá), ocultando su producto en las banastas de una yegua.

MONERÓ. Era mandadero. Llevaba friambreras a la Central Monserrate. Era conocido porque imitaba al muy popular cantante José Luis Moneró.

OREJOTA. Porque la madre naturaleza lo dotó de voluminosas antenas auditivas.

PEPE BOSQUE. Poseía el título del embustero más auténtico y reconocido de Manatí. En ese arte de inventar cuentos inverosímiles, se dice que ocupaba el segundo lugar Jaime el Mono.

PEDRO GAVIOTA. De edad madura, tenía guille de galán, y con sus cuidadosos afeites y su pelo aderezado con brillantina Halka, galanteaba a las muchachas del Ensanche con sus acarameladas poesías.

PEPE EL CAIMÁN. Aficionado a las bebidas embriagantes, cuando estaba saturado cantaba la popular melodía "Se va el caimán".

ROSITA LA BOBA. Anciana que se engalanaba como la puerca de Juan Bobo, con infinidad de brazaletes, collares y peinetas y mucho colorete y lápiz labial. Le cantaba a las muchachas a cambio de la bisutería que fueran a descartar.

SIETE CINCUENTA. Amigo del fia´o que se beneficiaba con los $7.50 de ayuda mensual que le daba el gobierno a los indigentes. Siempre se comprometía a pagar sus deudas del fia´o con los $7.50, pero cuando le correspondía hacerlo, solía evadir hábilmente a sus confiadas víctimas.

TOÑO GANDINGA. "Ligaba" pasaje para los choferes frente al Yamboree y ayudaba a los pasajeros a elegir el auto que les correspondía. Por estas labores se ganaba sus propinas.

VITÍN EL SAPO. Fue un adolescente hijo del comerciante don José Sostre, a quien apodaban, por su físico, "Pepe El Sapo". Por asociación con su padre, le decían Vitin el Sapo. Pero ello no tenía nada que ver con su físico. Vitín era un líder entre nosotros los muchachos, muy ágil físicamente, y a quien apenas podíamos seguir en sus arriesgadas peripecias; especialmente, cuando subía a los árboles de la Plaza y braceaba sus ramas como nadie.

Otros apodos: un listado, para que se rían, hagan memoria, piensen, pregunten, añadan o se queden en el aire:

Paracorto, Ojos pillos, Waikiki, Mr. Pipa, Compaíto, Alexis el "prendero", El broco, La mosca, El cabezón, Tres pelitos, El Pelú, Agustín Lara, Boca´e champion, Manteca, Perry Mason, El Tigre, Medio pollo, Pepe la bola, Fereco, Molleja, Salsita, Cocolía, Wil chaleco, Popó, Popolía, Guango achoca´o, El gallego, Chunda, Chú yautía, Pepe lamparita, Quirico, Chú maví, Almeja, El gallo, Vejiga, Dumbo, Yungo, Tunto, Jackson, El penco, El nene Kirinaki, Mikibey, El lindo, Chila, Pava, La chiringa, Charo, Sanidad, El jockey, Yardito, Guache, Ana la pana, Lola toíto, La Pichica, El conejo, Galulí, Virolo, Magua, Canena, Pachi, Lalá, Luis estufa, Hamaquita, Coca Cola, El cabo Güingo, Huevo chino, Calla´o, Luis buenas medias, El chino Rondón, Mon galleta, Santa Claus, Barrunto, Dame la mía, Fidel el hueco, Huracán, Chicote, Tirito, Pelujilla, Revulú, Bucacé, Nando ea, Musa, Pepe el pinto, Malas noches, Alcapurria, Nicole, Mete cabeza, Mondongo, El tiburón, Macholindo, La saltarina, Cunda, Chabelo, Pepe el soco, Washington, Cantinflas, Chimigüí, Mafugue, Moquillo, Morriña, Agua Fría, Chuín, Liberal, Geño Caneca, Momo, Pecho ´e paloma, Luis avispa, Ventarrón, Paíto, Costillita, Masca´ura, La grúa, El novato, Carne norte, El duende, Centella, Cinturita, Popeye, Habichuelita, Bochinche, Mofongo, Memo, Cofresí, Rayito, Quincy Troop, Nené, Pepe Uva, El mudo, El cabito, Chelo, Maneco, Vola´o, Jalisco, Lulito, El gato, Chúcaro, Salchicha, Bigote, Bemba, Boliche, Centella, Martillo.

Algunos apodos colectivos, o de familias (zona urbana):

Los Walaesa, Los Lobos, Los Chalupa, Los Quinto, Los Yardo, Los Gallego, Los Pita

Más apodos colectivos de otras familias (zona urbana y campo):

Los Botones, Los Guanábanos, Los Corneta, Los Toronja, Los Cabros, Los Ratones, Los Malango, Los Guinea, Los Pacharra, Los Guaraguaos, Los Lagartijos, Los Grillos, Los Buruquena, Los Ajises (Ajíes), Los Sagasta, Los Guache.

Y así, respetables lectores, les abro el apetito con esta corta muestra que antecede, esperando que sean ustedes mismos los que intenten aumentar el repertorio, que sabemos que es imposible de completar.

Yo, Héctor Manuel del Valle (El Pibe), digo que en la pila bautismal de los apodos, Manatí es "el curita".                                

Pepe Morales recuerda [En la misma velada de la noche del 27 de octubre de 2010 en el Teatro Taboas, ya mencionada, José (Pepe) Morales expuso ante el público una relación de su trayectoria en Manatí. Está redactada con reflejos evidentes de su carácter de persona muy seria y formal, pero al mismo tiempo con una vena humorística que lo ha acompañado toda su vida. Esa noche, yo hablé antes que él, exponiendo de memoria en forma muy breve, algunos momentos de mi vida en Manatí. Habiendo redactado y expuesto una narración más extensa previamente, he optado por incluirla en otra sección del libro, como habrán notado los lectores. Escuchemos a Pepe Morales.]


 

Notas sobre mi trayectoria en Manatí

                            por José Morales Ramos


 

Buenas noches:

Mi nombre es José (Pepe) Morales, el menor de los hijos de don Pedro Morales Miranda y de doña Antonia Ramos Gracia. Mi papá tenía un puesto de venta de carnes en la plaza del mercado de Manatí. Los padres de muchos de ustedes era clientes de mi papá. Y aquí les tengo un cuento. Cuando fui a la Universidad, en una de las entrevistas me preguntaron a qué se dedicaba mi papá, y yo pensé que decir que era un carnicero era denigrante, por lo que contesté: "él se dedica a la distribución de carne". Esto es como si Carmelo, en lugar de decir que su papá fue policía, dijera que fue un oficial del orden público. Es cuestión de ver cómo se oía más bonito".

Mi mamá se dedicó a criar sus cuatro hijos y un petardito, que era yo. Éramos cuatro varones: Angel (R.I.P.), Idal, realmente Idalino (pero les digo que no sé de donde rayos sacaron ese nombre), Pedro y yo. Y la querendona de la casa, mi hermana Provi.

Nací el 26 de septiembre de 1937 y vivíamos en la Calle Obrero #34. Esta calle va desde Hoyo Frío hasta la Mckinley. Si nos paramos mirando hacia la Mckinley, a la izquierda, estaban el Colmado Maceira, de Lolo Rosario, Alejo el Barbero ("quince y no me peines"), el Pibe del Valle, Justo Rosado, Justino Armaíz, y al final, los Carballo. A la derecha, desde Hoyo Frío, quedaban Angel Bruno, don Pancho López (Pepín López fue el primer técnico de televisión reconocido en Manatí), Pepe Suárez, los Medina, nosotros los Morales en el #34, la casa de Toño Cubano, el Teatro Borinquen, que en una ocasión le llamaban "el meaito" y el negocio de Toño Cubano, donde se tomaba el mejor maví de Manatí, que lo vendían en unas canequitas por un centavo. Al final de la calle quedaba el taller de Colo Rosario.

Mi hermana Provi fue la taquillera del Borinquen por muchos años. Allí veíamos los fines semana las series de "Flash y Gordon" y "La Mano que aprieta". Recuerdo bien cuando en el Teatro Taboas detuvieron la película para anunciar la rendición de Japón, con lo que concluía la Segunda Guerra Mundial.

De aquella época en que nos criábamos recuerdo con mucho cariño y respeto a don Lolo Rosario, el padre de mi querido amigo Evin Rosario. Don Lolo distribuía leche de su finca en Tierras Nuevas. También nos traía leche del campo, el amigo Hernán Oliveras. El tocaba guitarra y me dijo que me iba a enseñar. Ahí fue que comenzó mi ilusión con la música.

Hay que recordar las bohemias en el negocio de don Ramón Sotomayor. Los domingos se reunían allí personas de todas partes de Manatí y pueblos limítrofes a escuchar el duo de Sostre (que vivía en el Ensanche) y Cardenal (que venía de Santurce). También amenizaba el dúo de guitarristas, "El Mozo" y "El Viejo", quienes eran hermanos, bajaban del Cerro Gandía y nunca estaban de acuerdo sobre los tonos en que iban a tocar. Allí se consolidaron mis inquietudes musicales. Cuando los músicos tomaban un descanso, yo agarraba una de las guitarras y me ponía a practicar algunos tonitos.

Mi pasión por la música me llevó a crear el trío "Los Atenienses" (que en realidad era de cuatro), cuando yo estaba en la Escuela Intermedia y tendría unos quince años. El grupo lo componíamos Víctor Freytes (primera voz), Pucho Jiménez (segunda voz y tercera guitarra), Hernán Oliveras (segunda guitarra y tercera voz) y Pepe Morales (primera guitarra). De aquí surgieron las serenatas con Vitín Miranda y la celebración del 25º Aniversario de la Escuela Superior José S. Quiñones, para la que fuimos reclutados por doña Petra C. de O´Neill, principal de la institución, quien se retiraba en aquella ocasión.

¿Recuerdan a Tribuna del Arte? ¿La pesetita voladora? Pues nosotros nos ganamos el primer premio en el programa de la televisión. Ahí, en el espacio de Quiñones Vidal, surgieron anécdotas interesantes. Les cuento una. Hacia 1954 fuimos testigos de la noche en que en el Canal 4 de televisión, don Rafael Quiñones Vidal puso un huevo, el que corrigió de inmediato. Al anunciar el producto Ponche, se equivocó y enseñó a la cámara que enfocaba, una botella del alcoholado Eucaliptino 70. Su hijo Rafaelito Quiñones Borrás, al percatarse, le dice, con su sonora y grave voz: "Papá, eso es alcoholado". Don Rafael, ágilmente, ripostó: "Ambos productos son magníficos".

De mis estudios primarios y secundarios en el pueblo, recuerdo con especial afecto a los profesores Caballero, Mendoza, Freytes, Ávila, Cáceres, Carmelo Quiñones ("Melo Quiño"), la Sra. Muñoz, principal de la Intermedia en aquel momento.

En la Escuela Superior se nos dijo que era obligatorio tomar el examen del College Board. Para mi sorpresa, lo pasé. Yo no era un estudiante sobresaliente, pero salí volando donde mi papá y se lo dije. "No te preocupes, que algo haremos", me dijo. Yo, que iba a la escuela con una sola libreta para todas las clases metida en un bolsillo del pantalón, me dediqué a estudiar más para mejorar las notas (estaba en cuarto año). Me ofrecieron una beca para estudiar agronomía en el Colegio de Mayagüez. Eso me molestó, pues quería estudiar ingeniería civil. Ya estaba cansado de la vida en el campo. Quería construir casas, puentes, lo que fuera. Entonces se construían Las Lomas en Río Piedras y las casas de Puerto Nuevo, así que trabajo iba a tener.

Ignorante yo y sin tener quién me orientara, ya que yo sería el único de los hijos de mi padre que iba a ir a la Universidad, rechacé la oportunidad. Entonces mi amigo Evin Rosario me dijo que fuera al Recinto de Río Piedras a estudiar Administración Comercial. No sabía yo lo que era eso. Mi ilusión era ser ingeniero. Evin me explicó que Administración Comercial (hoy Administración de Empresas) era contabilidad, débitos y créditos, bregar con los bancos, las finanzas. Así que me fui a estudiar a Río Piedras, donde obtuve el grado de BBA en 1959. Aquí intercalo un episodio que ocurrió al terminar el primer año de universidad. Durante las vaciones de verano mi padre se enfermó y hubo que operarlo. Lo sustituí en la carnicería los dos meses de verano. Aprendí un montón. Yo, un muchacho de unos diecinueve años, atendiendo los clientes, y más impactante aún, bregando con las personas que se encargaban de tener que sacrificar los animales, los cuales, además de ser por sí difíciles y problemáticos, me veían como un simple mozalbete.

Con relación a mi experiencia profesional, deseo señalar algunos hitos: Fomento Cooperativo (1959-1963); Ford Precision Products (1963-1968), Phillips Petroleum (1968-1969), donde ocupé la posición de Jefe de Contabilidad; Searle & Co. (farmacéutica, 1969-1976), donde eventualmente fui ascendido a Contralor de la Compañía. Para el año de 1972, estando en uno de los viajes de negocios de la Searle, llegué a Inglaterra. Antes de regresar a Puerto Rico, decidí hacerle una visita de sorpresa a mi amigo Carmelo Rosario, quien entonces, junto a su familia, se esforzaba para completar sus estudios doctorales en Filosofía y Letras (especializados en Historia Moderna y de América) en la Universidad Complutense de Madrid. Fue un encuentro emocionante que disfrutamos mucho y sirvió para afianzar la amistad.

De 1976-1996 laboré en la Roche Products Inc. (la "Roché). El amigo Valentín Navarro recientemente había firmado un contrato para dar servicio de cafetería a una nueva planta farmacéutica de la Roche Products que se iba a establecer en Manatí. Valentín me consiguió la oportunidad de una entrevista. Comencé como Gerente de Contabilidad, a los dos años fui ascendido a Director de Finanzas y luego fui nombrado Tesorero-Secretario de la corporación. Durante toda mi trayectoria, había tenido el privilegio de beneficiarme con múltiples talleres, cursos y viajes de estudio a instituciones de educación superior. Durante mi estadía con la Roche Products me enviaron a estudiar nada menos que a Wharton School of Commerce – la Harvard de las finanzas – a tomar un curso avanzado en inversiones de capital.

En 1987 sufrí una pancreatitis que tuvo efectos significativos en mi salud y mi vida emocional. En 1995 quedé viudo con una niña (Lorena) de siete años recién cumplidos, producto de mi segundo matrimonio. Con ella me gradué Summa Cum Laude de papá y de mamá. Yo no sabía nada de cómo criar una niña y mucho menos de cómo se hacían los moñitos en la cabeza. Las mamás de las amiguitas de Lorena me le hacían los moñitos cuando la llevaba a la escuela.

A todo esto, no dejo de volver a mi pasión constante, la música, y a un nuevo amor que en ella me ha cautivado; a saber, el cuatro puertorriqueño. A principios de 1970, ya casado y con tres hijas, (Ileana, Nayda y Marilia), una de ellas, Nayda – apasionada de las artes – tomaba clases de pintura en la Liga de Arte del Viejo San Juan. Como yo tenía que esperar que ella terminara sus clases, me quedaba merodeando por el área y en una ocasión escuché música de cuatro. Me acerqué y resultó que era nada menos que el Dr. Francisco (Paquito) López Cruz, quien dictaba su clase. Hablé con él sobre mi interés en incorporarme a sus clases, pero me dijo que habiendo ya comenzado hacía algún tiempo el curso, no le gustaba recibir a estudiantes nuevos en esa etapa. Me aconsejó que comprara el libro y que regresara nuevamente cuando comenzara el siguiente curso. Compré el libro, me lo leí, lo apliqué en la práctica y no volví. Así que en este aspecto me considero autodidacta. Como yo había estudiado música con el profesor Jorge Rubiano, se me hizo fácil leer y entender las instrucciones contenidas en el manual que había escrito Paquito López Cruz.

Actualmente resido en Caguas felizmente casado con mi esposa Norma y junto a Lorena, la nena de los moñitos, actualmente estudiante universitaria que se prepara para cursar la carrera de medicina. [nota bene: Lorena, en efecto, estudia medicina al publicarse este libro]

Termino diciendo que la decisión más trascendental en mi vida ha sido la de aceptar a Jesucristo en mi corazón como salvador.

Muchas gracias


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 

1 comentario:

  1. Alguna fotos que tome en el 2009:https://www.flickr.com/photos/wanderlost63/sets/72157639040526846

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