jueves, 16 de agosto de 2012

Historia, Historiadores, Libros(3)

Historia, Historiadores y libros (3)

Presentación del libro del Dr. José Luis Méndez, Aquellos años verdes, crónicas desde una vida, (1941-1971), Ediciones Puerto, 2010, en la Fundación Luis Muñoz Marín.

Damas y caballeros:

De salida, dirijo un liviano y afectuoso reproche al autor y amigo. La tarde del 29 de mayo de 1968 llegamos a Londres un grupo de unos cincuenta estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, y este servidor como su Profesor/Director, para acometer un periplo de dos meses por Europa y así cumplimentar el entonces celebrado curso de verano de seis créditos en Humanidades que ofrecía exitosamente la institución. A la alegría y el entusiasmo que rodeaba la ocasión se añadió en mi caso la sorpresa con la que me obsequiaron los compañeros de viaje esa noche en el hotel: una cena/fiesta de cumpleaños. La emoción más importante que anticipábamos, no obstante, era la expectativa del vuelo temprano al otro día hacia París.

En la noche nos llegó la noticia desilusionante. No podríamos volar a París, puesto que el aeropuerto estaba paralizado, como lo estaba prácticamente toda Francia desde comienzos de aquel histórico mes de mayo de 1968. La "consolación", exquisita, por cierto, resultó ser un viaje de ocho días por Andalucía. Y es que nuestro amigo, el Dr. José (Pinchi) Méndez, quien alega que estaba en sus años verdes, era una de las de miles de almas que estuvieron involucradas activamente en los levantamientos en París que condujeron al cierre del aeropuerto. Pinchi, me debes esa, aunque sé que no fue nada personal.

Comienzo por aquí porque lo que el autor llama "la transición al Viejo Continente" ocupa la mitad de las páginas del libro y es en esta etapa de sus cortos primeros treinta años donde parece haber cuajado el principal entramado existencial, intelectual y sentimental que se destaca en su vida hasta hoy.

Como todo buen académico que además es un buen escritor, Méndez prologa el libro con unas breves y atinadas observaciones que van al grano y orientan a sus lectores de inmediato.

Hay bastante reflexión teórica de parte del autor en lo que concierne al género que cultiva. Pudo haber sido novela, pero resulta que no lo es, ni es autobiografía, ni sus memorias, ni siquiera una memoria, sino unas crónicas desde una vida. La crónica misma de los escenarios dramáticos, aquel "mundo insólito", como le llama, que le tocó vivir, tiene precedencia sobre la exploración de su trayectoria vital interna. "Aunque estoy escribiendo desde el profundo misterio de mí mismo, mi vida no es el tema principal de esta reflexión", escribe. (p. 25) El foco lo constituyen los acontecimientos del mundo que le sirven de marco, desde sus modestas formaciones pueblerinas iniciales en la Isla, las sacudidas de su periplo variado por los Estados Unidos, hasta su definitivo anclaje en su Europa parisina, con interludios viajeros por Asia. Allí, en aquel París que nos negó sin saberlo en mayo 1968, recala este hombre que estuvo "treinta años saltando de un lugar a otro buscando afianzarme en algún espacio de esta aldea global que nunca deja de sorprendernos", según resume en esta línea certera. (p. 24)

El libro se disfruta de portada a portada, pero a mí me detuvo, y su relectura me sigue reconduciendo, al repaso de tres páginas al principio, que son una joya literaria, reveladora del poeta en prosa o novelista poético que hay en Pinchi Méndez, aunque su natural modestia le impida decirlo explícitamente. Se trata del miniensayo que titula "Los años verdes: una aclaración cromática" El Dr. Méndez quiere decirnos que "años verdes" quiere decir "inmaduros."

Esa necesidad de recobrar lo que de nosotros quedó atrás, para entendernos, y hacerlo, como ha dicho antes, "desde el profundo misterio de mí mismo", no es otra cosa que un par de aseveraciones que definen lo que hoy se conoce como el género de la memoria moderna: una exploración interna, intimista, profunda, inmisericordemente honrada, de quién y cómo hemos sido, escrita con dominio narrativo y recursos literarios, ya conocidos o creados a propos.

Con la venia del autor, me parece que el libro es más que una crónica desde una vida. Es eso, sin duda, y de gran calidad. Pero contiene muchas simientes de una memoria a fondo en el sentido más generalmente aceptado hoy en la era global. No sé si Pinchi lo ha planeado así, pero creo ver en esta obra la transición y motivación para la otra que vendrá seguramente, en la que la exploración del "profundo misterio de mí mismo", desde bien adentro, le conducirá a una historia que será menos crónica externa y mucho más develación espiritual interna. Estoy seguro de que en esta segunda obra – la memoria en sí - la relación entre la vida, los merodeos de la muerte, la vuelta a la vida, el amor en grande que la amistad y la generosidad humana pueden prodigar en momentos de crisis extrema a personas valiosas, y el agradecimiento, tendrán un espacio muy amplio.

Por lo demás, me referiré brevemente a tres (3) temas que no deben soslayarse, de entre otros varios que valdría la pena comentar posteriormente.

Primer tema: La sorprendente variedad de los escenarios internacionales en ebullición que le tocó vivir a este modesto muchacho de buena familia del Pepino, en solamente treinta años. En el pueblito, Pinchi, al igual que cientos de miles de nosotros en nuestros respectivos atrios urbanos, vio desde los cocorocos del pueblo hasta a los pobres caracteres de la calle, los homólogos de los que yo ví en Manatí, como (en el caso de Pinchi) el chofer "Pablo Carajito" y los limpiabotas "Sobaco" y "Mingo la Perra". Pero el cronista/memorialista saldrá de aquel escenario provincial de los cuarentas para trascender a la Casa de Estudios en Río Piedras; a los Estados Unidos de la gran década crítica del sesenta en que explotan masivamente los efectos acumulados de la segregación y la abusiva desigualdad. Y también nos cuenta sus inolvidables experiencias en la Universidad de Mississippi ("Ole Miss"); a New York, donde fue Street Club Worker en el corazón del pandillismo juvenil y donde conoció también "el encanto bohemio de Greenwich Village". Hasta que llega la transición hacia la geografía que eventualmente será el norte de aquel joven que no sabía aún qué hacer con su vida.

Desde su desembarco en Lisboa en el verano de 1964, en la antesala de la Revolución de los Claveles, pasando por su ingreso a la Epaña de los señoritos en pleno franquismo, con visitas al Norte de Africa, va a parar a su asiento definitivo y definitorio, que lo será París. Desde allí viajará a Checoeslovaquia, la Unión Soviética y Mongolia. Pero será París el escenario que le abrirá la ruta de su futuro.

Segundo tema: ¿Cuáles parecen haber sido algunos de los principales elementos de aquel definitorio periplo parisino, que impregnaron mejor la memoria y el intelecto del escritor, tal como nos los comunica en su libro? Para comenzar, la decisión y voluntad de aprender el idioma francés a corto plazo para poder explorar las posibilidades educativas en un sistema universitario de gran prestigio, pero que era entonces "prácticamente gratis." Luego, la necesidad de tomar una decisión vocacional final, ante los atractivos tan diversos y sólidos de las ofertas académicas. Finalmente, se orienta hacia la sociología de la literatura, en la que se doctora, afortunadamente para nosotros los estudiosos en Puerto Rico, que seguimos con atención y provecho los libros que ha producido y que conocemos.

Pero París era y es París, y el Dr. Méndez no podía escapar, pese a la carga cultural latina y conservadora que lo marcaba desde acá, al contexto universitario nuevo y notoriamente liberal. Por eso se refiere al "espíritu de franca camaradería erótica dentro del más absoluto respeto entre el hombre y la mujer (que) era algo muy característico de la cultura estudiantil parisina de la década de los sesentas." (p. 235) La ciudad era para él una fiesta porque allí comenzó a saborear la vida en toda su variedad cotidiana, esperando cada día "algo nuevo y excitante." Lo agarró, dice con total franqueza, el hedonismo de París.

Pero la ciudad era algo más que una fiesta. A sus arduos esfuerzos como estudiante, adobados con el disfrute mundanal, se añadían responsabilidades políticas que iba adquiriendo en el contexto de los movimientos estudiantiles internacionales. Y, finalmente, ocurrió un encuentro especial que cambiaría su vida para siempre. En noviembre de 1966 conoció el amor de verdad, el que le acompaña hasta el día de hoy. Es la distinguida dama de nombre Marthe que se encuentra entre nosotros esta noche y a quien conozco de muchos años en las tertulias de los almuerzos en el Recinto de Río Piedras. Cambia su vida, cambian las perspectivas, le llama su patria, regresa y nos dará, a través de su cátedra universitaria y sus publicaciones, el fruto maduro de una vida post parisina que, asimilando aquellos años verdes a sus experiencias académicas y existenciales de casi cuatro décadas, todavía promete mayores logros.

El tercer y último tema que deseo señalar: se refiere a la calidad literaria de la obra. Dentro del amplio universo de la escritura de vidas, la memoria es un género literario debidamente reconocido, con la salvedad obvia de que no se trata de un relato de ficción. Una memoria es una reflexión sobre la vida propia, o un aspecto o tema de ella, que se trata con intención estética. Está sujeta, por tanto, al uso de recursos literarios conocidos o nuevos, según se necesiten. Resulta que el sociólogo de la literatura que reconocemos esta noche tiene una pluma culta excelente, clara, precisa e imaginativa. Podría ser novelista y ciertamante es muy buen cronista/memorialista. Sabe hacia donde va y nos conduce sin que perdamos el interés. Por otra parte, es sincero en sus confesiones existenciales, pero con elegancia verbal que evita ágilmente lo burdo; por ejemplo, al relatar sus experiencias eróticas.

Finalmente, observarán que Pinchi Méndez se revela como humorista. ¿Por qué recuerda aquella película de arte de bajo presupuesto en la que se narra una campaña en el pueblito para colocar bolsas de tela debajo del ano [él usa la palabra que es: no la culta que yo digo] de los caballos para recoger los excrementos, de modo que además de mantenerse limpio al poblado, se desarrollara un buen negocio de abono? Con qué gracia recoge en apenas tres párrafos la historia de Madame Garnier, experta en intentos de suicidio, una señora cuyo marido la abandona por que no le suplía ciertos requerimientos sexuales especiales, que "sí le otorgaba de una manera muy acogedora la sirvienta de la casa". Al envejecer y perder encantos, la señora se prostituye y paga para que le hagan el amor. En ocasiones regresaba a su apartamento, en el edificio donde vivía Pinchi con Marthe, acompañada de un joven a quien le daba buen dinero para que la complaciera. Escribe el autor: "Otras veces, regresaba sola y con ganas de suicidarse y de suicidarnos, porque aún pagando no encontraba un joven valiente que le hiciera el amor." Pinchi y Marthe temían que la vieja los suicidara doblemente: primero, porque había intentado suicidarse varias veces, abriendo la llave del gas; y segundo, porque una potencial explosión podría arrasar el edificio, a ellos y a la tesis que con tanto trabajo elaboraba Pinchi, por lo cual tomó la decisión de depositarla en un banco en cierta ocasión que viajó con Marthe por varios países de Europa. Raras y bien narradas anécdotas, sin duda. Técnica de contar historias dentro de la historia Y recogidas con brevedad y plasticidad descriptivas.

Enhorabuena para nuestro colega, amigo y escritor, y les invito a disfrutar su bien lograda propuesta.

Muchas gracias

Carmelo Rosario Natal, Ph.D.

4 de mayo de 2011


 


 

sábado, 11 de agosto de 2012

Historia, Historiadores, Libros (2)

La fundación de Manatí y otras manatieñadas histórico-culturales (Ediciones Puerto, agosto del 2012) es el título de mi último libro, que estará en circulación a comienzos de septiembre. La obra se originó por mi intrés en completar un estudio nuevo y documentado en torno a la fundación de Manatí, mi pueblo, uno de los más antiguos municipios de Puerto Rico. El trabajo sobre la fundación es el más extenso del libro y en el mismo se hace un aporte no solamente a la historia local, sino, a mi juicio, al proceso fundacional en general en Puerto Rico, en la medida en que se aborda el proceso a largo plazo desde las incursiones iniciales de Ponce de León a comienzos del siglo XVI hasta las primeras décadas del siglo XVIII, período sobre el cual no abundan los trabajos. Se sabía en términos generales que Manatí ya existía para efectos prácticos y funcionales como pueblo desde por lo menos 1732. Aquí se hace una revisión crítica y un replanteamiento de lo que se sabía sobre el tema, revisando lo existente, haciendo nuevas preguntas a la documentación anteriormente compulsada, y explorando más de cerca materiales escasamente utilizados o totalmente inéditos.

Opté por construir un libro que, encabezado por el ensayo principal sobre la fundación, recogiera además estudios, voces y perspectivas adicionales en torno a diferentes épocas históricas de Manatí, su sociedad y cultura. Se añadieron otros trabajos de mi autoría y algunos ensayos de distinguidos compueblanos, lo cual enriqueció la experiencia editorial. El lector, por tanto, tiene ante sí un panorama variado recogido en ensayos, conferencias, reseñas, notas, memorias, recuerdos, reflexiones, humor pueblerino, folclor y celebraciones. Se trata de un caleidoscopio histórico-cultural de amena lectura, que siendo liviano no pierde seriedad y mantiene el intrés del lector.

Les invito a la presentación del libro, acto que se celebrará el jueves 6 de septiembre desde las 7 p. m. en el Centro Cultural José S. Alegría de Manatí.

viernes, 13 de julio de 2012

Corrección sobre frecuencia de mi columna

Corrijo: la frecuencia de mi recién iniciada columna en este blog "Historia, Historiadores, Libros" no se ha determinado aún; pero obviamente no será dos veces a la semana. Será probablemente cada 2 ó 3 semanas. Vale. Carmelo Rosario Natal

Historia, Historiadores, Libros (1)

En agosto se termina de imprimir mi próximo libro en Ediciones Puerto, de San Juan, Puerto Rico: La fundación de Manatí y otras manatieñadas histórico-culturales. Creo que aporto algo nuevo al tema de investigar, pensar y escribir en torno al proceso largo de poblamiento y fundación de pueblos en Puerto Rico desde 1500 hasta las primeras décadas del siglo XVIII, precisamente el período del cual menos se conoce sobre el nacimiento de entidades municipales, que no sean la capital y San Germán. Las otras "manatieñadas" son trabajos diversos en temas y enfoques sobre numerosos aspectos culturales y de la historia de Manatí, mi pueblo, en varias épocas históricas. Hay ensayos y memorias de algunos colegas a quienes invité a colaborar. Aparecen reseñas de libros, memorias personales, recuerdos y anécdotas con humor pueblerino, descripciones de actividades e hitos culturales del pueblo, homenajes póstumos a manatieños distinguidos, destaque de la gente y sus costumbres cotidianas. Es un libro interesante que es liviano y ameno, sin perder seriedad. La obra puede seguir creciendo en sucesivas ediciones con más aportes, temas, contribuciones y revisiones tanto de parte del autor como de sus lectores.

La experiencia de este libro me ha inspirado otra publicación que espero lanzar a fines del 2013. Intento rescatar personas, figuras, grupos, organizaciones, lugares, situaciones, de la vida cotidiana pueblerina y de la gente olvidada. Serán ensayos, entrevistas, memorias, recuerdos, reflexiones y algunos documentos y material gráfico sobre temas como: los pobladores y sus luchas, maestras y sus anhelos, una esclava que  luchaba tenazmente por su libertad, las antiguas sirvientas domésticas, la gente que y vivía y trabajaba, de la calle donde crecí en mi pueblo, conversaciones con los que abandonaron el casco antiguo y otras averiguaciones similares.En torno al libro sobre Manatí que saldrá pronto, y sobre este en que trabajo, les mantendré informados en detalle. Espero sus reacciones y sugerencias.

Estimados lectores. Esta es la primera edición de la columna periódica que aquí inauguro con el título general de "Historia, Historiadores, Libros". Espero sus reacciones, comentarios y sugerencias para futuras columnas, cuya frecuencia comunicaré más adelante. Saludos.

miércoles, 11 de julio de 2012

Cómo escribir historias de vida: primer curso en Puerto Rico

El Grupo de Estudios sobre la Biografía (GEB), que me honro en coordinar, presenta el primer curso que se ofrece al público en general interesado. Se dictará entre agosto y octubre de 2012 en el Departamento de Educación Continua del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, en el Viejo San Juan, Calle del Cristo 52. Serán 10 clases, todos los martes de 7-9 pm, comenzando el 28 de agosto. Los matriculados podrán iniciarse en la historia, teoría y práctica de la escritura de vidas (biografía, autobiografía, memorias y demás subgéneros relacionados), compartiendo con estudiosos experimentados que serán los profesores. Cada clase será ofrecida por un profesor diferente, pero siempre concentrando en los intereses y preguntas de los matriculados. Se insta a que se aproveche esta iniciativa pionera en Puerto Rico. Los detalles del curso, la matrícula, y de cada clase y profesor se pueden acceder entrando a las páginas de la Asociación Puertorriqueña de Historiadores y en el blog de la Colección Jesús T. Piñero, o llamando al Centro, al teléfono 787-723-8772. Próximamente se sabrá más del curso, en los medios de comunicación, según transcurra el verano y comienze el mes de agosto. Se apreciará que corran la voz y ayuden a divulgar este importante aporte a la cultura. Les saluda el Dr. Carmelo Rosario Natal, Coordinador del GEB. A sus órdenes para recibir sus comentarios y preguntas específicas sobre este importante curso.

domingo, 13 de mayo de 2012

Escribir historias de vida: un curso para el público general

En el transcurso de nuestro cuarto año de existencia, el Grupo de Estudios sobre la Biografía (GEB) se dispone a hacer su tercer aporte significativo. Inicialmente lo fue el Primer Congreso sobre la Biografía en Puerto Rico, que sirvió de fondo en el 2010 al lanzamiento del primer libro sobre el género en nuestro país (segundo aporte), titulado: La biografía en Puerto Rico. Ensayos sobre historia, teoría, metodología y praxis, Ediciones Puerto, 2010 (se consigue en www.edicionespuerto.com; edicionespuerto@gmail.com) y en las principales librerías. El tercer aporte del GEB será la oferta al público general interesado, de un curso sobre la historia, teoría y praxis de la escritura de vidas (biografía, autobiografía, memoria y demás subgéneros relacionados). Se estará anunciando durante el presente verano de 2012. Nos interesa contribuir de este modo, a poner al alcance del ciudadano fuera de la academia y de un círculo limitado de estudiosos, precisamente lo que aprendemos en nuestros encuentros y trabajos. Por otra parte, intentamos estimular la escritura de vidas en Puerto Rico, en el momento en hay una eclosión global sobre el particular. Pero interesamos hacerlo ubicando a los potenciales escritores de vidas dentro de los parámetros más modernos y mejor concebidos y conceptualizados según la rica y abundante literatura universal de hoy. Muy pronto comenzarán a divulgarse los detalles sobre el curso y cuando se complete su esquema general se lo informaremos por diversos medios. Pueden comunicarse con quien escribe, Coordinador del GEB, a crosario@coqui.net. Saludos.

lunes, 2 de enero de 2012

Ideas y proyecciones para el 2012

Al abrir el nuevo año reanudamos la comunicación con los estudiosos de la historia, la biografía, la memoria y demás géneros relacionados con la escritura de vidas. Nuestro Grupo de Estudios sobre la Biografía (GEB) tuvo su última reunión de 2011 en octubre y en noviembre dirigió un Conversatorio con Escritores de Vidas en la Feria Internacional del Libro/Puerto Rico, en su sede en el Pabellón de la Paz del Parque Luis Muñoz Rivera. Cada colega del GEB procede con sus particulares proyectos, sobre los que informan en nuestros encuentros. Anticipo que nuestra próxima reunión será el 9 de febrero en nuestra sede, las oficinas de Ediciones Puerto. Para ampliar la dinámica de estos encuentros, se procederá con la idea propuesta de que en cada ocasión algún miembro o invitado hará una breve ponencia de 15-20 minutos, la cual propiciará intercambios y debates educativos. Para la reunión del 9 de febrero nuestra distinguida colega del GEB, la Dras. Norma Valle, hará una presentación en torno a la biografía, la mujer y la historia feminista en Puerto Rico.

Por mi parte, compilo un libro sobre mi pueblo Manatí, que se titulará aproximadamente "Manatí: manatieñadas, manatiazos y otras aventuras histórico-culturales". Habrá ensayos, estudios, reseñas de libros, notas diversas, curiosidades, album fotógráfico y colaboraciones de otros autores. La intención
es presentarlo en Manatí en ocasión del Octavo Encuentro de Creadores Manatieños (octubre-noviembre de 2012). El libro, por cierto, contendrá algunas memorias, propias y de otros colaboradores. Les mantendré informados sobre los progresos de las actividades de referencia. Mientras tanto, agradeceré el privilegio de recibir sus comentarios y sugerencias.

lunes, 11 de abril de 2011

El deber de reeducarnos como biógrafos

He reiterado que los cultivadores del género biográfico en Puerto Rico, si hemos de comprometernos con una educación continuada que refleje lo mejor de las corrientes internacionales prevalecientes, debemos concebir nuestro trabajo como un proceso que requiere persistencias investigativas y búsqueda de aspectos nuevos en cada pesquisa. Ninguna biografía es estática, firme, final. No termina nunca. Hay que seguirla construyendo con exigencias cada vez más agresivas de documentación diversa y fresca que devele elementos desconocidos, complejidades existenciales y momentos decisionales cruciales no planteados, de los sujetos biografiados.
Es lo que sigo intentando en el caso que mejor conozco; a saber, el de Luis Muñoz Marín. (Véase mi último libro sobre el tema, Luis Muñoz Marín inédito, Ediciones Puerto, 2010) Del mismo modo, continúo en la pista de materiales inéditos en torno a Pedro Albizu Campos; en particular, sobre la primera mitad de su vida, con énfasis en sus años de formación y preparación para sus combates posteriores más conocidos. Los nuevos materiales que se van acumulando integran un cuadro más rico, complejo y multifacético que el que se nos describe tradicional y repetitivamente en las breves páginas que se le dedican al tema. 

Algo similar ocurre con otro proyecto en proceso, el de las etapas también formativas de Inés María Mendoza. Mi interés creció en este caso con motivo de la aperura de sus archivos y de los variados trabajos publicados que han seguido en breve plazo. En 2004 publiqué un libro con la documentación inédita comentada sobre su expulsión como maestra de la Escuela Superior Central en 1937 por sus convicciones independentistas y su militancia a favor de la enseñanza en el idioma vernáculo. Este libro recoge un momento crucial en la vida de Inés María; pero desde el punto de vista estrictamente biográfico, se trata todavía de un trabajo descriptivo en el que por otra parte ella, en tanto víctima de la persecución política, pasa en cierto sentido a un segundo plano con relación a la prominencia de los debates públicos que su caso suscitó en un contexto político saturado de demasiadas pasiones en ebullición.

En cambio, en un ensayo más reciente que ha sido mi contribución a su centenario (2008), la nueva documentación inédita a que accedí me permitió hilar más fino en cuanto a su carácter, formación, personalidad, red de relaciones socio-políticas, activismos sufragistas y feministas, decisiones existenciales cruciales e incursiones concretas en el plano político, con sus consecuentes dificultades, sufrimientos y alegrías. ("Inés María y Muñoz: los inicios de una relación, 1931-1940", en Carmelo Rosario Natal, Luis Muñoz Marín inédito, Ediciones Puerto, 2010, 189-207)

Así va mejorando la agenda de trabajo del biógrafo que persiste en indagar más a fondo y percibe ya el fruto de su insistencia. Hoy, después del centenario, sigo con la manía biografiante que persigue conocer mejor el drama vital interno de Inés María Mendoza. En otro ensayo que reviso para publicación, basado en documentación  nueva desconocida, confirmo y detallo perspectivas apenas sospechadas inicialmente. Desde una colección de cartas escritas por ella en el idioma inglés (enseñó el idioma en la escuela) dirigida a un amigo y protector estadounidense, asociado con la izquierda política, descubrimos a una Inés que se angustia a lo largo de "la década crítica" de los años treinta, al enfrentar un matrimonio complicado, penurias económicas persistentes, dificultades materiales para completar sus estudios en Nueva York, súplicas para que le presten ayuda y su relación personal con Pedro Albizu Campos, en quien pierde la fe en un momento determinado, aunque poco después muestra su arrepentimiento por haber expresado su desilusión.

A Inés María le agobia sicológica y espiritualmente el abuso y la persecución del estado contra el independentismo y el nacionalismo y le aterra el baño de sangre que anticipa. Ocurre la Masacre de Ponce y la famosa investigación del Comité Hays. En este contesxto, la propia Inés nos comunica sus interioridades. El cuadro precedente de su vida había sido de sufrimientos, penurias, temores, frustraciones. Pero a partir de ese verano sangriento de 1937 hay en ella renaceres que superan sus propias angustias y derrotismos. Las nuevas emociones que generan en ella la Masacre y sus secuelas, e inclusive su expulsión como maestra, la convierten en un persona  nueva, con un tono eufórico en sus cartas al amigo, que la conducen al despertar a otra etapa de sí misma, con convicciones y  seguridades que en lo sucesivo la lanzarán con dirección firma hacia nuevos derroteros. ("Inés María Mendoza en su correspondencia inédita, 1931-1938: de la angustia a nuevos rumbos", ensayo inédito)

Así, desde una historia del género biográfico escasamente conocida en Puerto Rico, y con poca formación teórica de parte de quienes ejercemos el oficio, se nos presentan buenas oportunidades para ejercer la autocrítica, ponernos al día e integrarnos a lo mejor de la producción del mundo globalizado de hoy...siempre y cuando seamos profesionales abiertos a nuestra propia reeducación.

(Ligeramente editado de la versión original que aparece en Carmelo Rosario Natal (Coord.), La Biografía en Puerto Rico, Ediciones Puerto, 2010, 17-53

jueves, 7 de abril de 2011

Molleja, el borracho de la calle: esas vidas también hay que escribirlas

Los humildes y los pobres, los de la calle, los poco recordados por los escritores de vidas, "el dios andrajoso" de que hablaba el joven poeta Luis Muñoz Marín en 1919. Ese ha sido un tema preponderante en mi vida. Por eso, cuando hace unos cinco años alguien me propuso durante unas fiestas patronales de mi pueblo de Manatí que hiciéramos un estudio de conjunto de los miserables callejeros del pueblo: Chele el Lambío, El Nene Quirinaqui, Musa, Liberal, El Mudo, Huracán, Chicote, Tirito, Pelujilla, Revulú, Estilo, Angel el Soco, Bucacé, Molleja y otros, se me ocurrió reconstruir algún boceto, a modo de remembranza, de uno de ellos, para empezar, cuyo aspecto, ademanes y escenarios me parece "verlos" aún en los días de mi adolescencia en Manatí. 

En agosto de 2006 visité el Centro Geriátrico Virgilio Ramos Casellas de mi pueblo. Allí logré entrevistar a don Rafael Pagán Soto, mejor conocido como Molleja. Tenía noventa años y su salud estaba bastante deteriorada, aunque me dijo que lo atendían muy bien y se sentía a gusto entre los empleados y compañeros de albergue. No obtuve mucha información. Molleja era tímido, no hablaba mucho y parecía algo confundido ante el hecho de que alguien se apareciera inesperadamente a ocuparse de su vida, a entrevistarlo y fotografiarlo. Logré, no obstante, convencerlo de que mis intenciones eran legítimas y desinteresadas.

El 6 de septiembre del mismo año regresé al Centro en busca de más información, ya que me había enterado de que Molleja falleció poco antes. Extraje algunos datos de su expediente mínimo, y de los recuerdos de algunos companeros de asilo. Esto, junto a otras memorias de entrevistados en el pueblo, y mis recuerdos personales, me sirvieron para montar el breve esbozo que sigue.

Rafael Pagán Soto nació el 6 de junio de 1916 en Ciales y murió el 11 de diciembre de 2006 en Manatí, ciudad donde creció y vivió la mayor parte de su vida. Cuando joven, su familia se ubicó en la llamada carretera vieja de Ciales a Manatí, cuyo pueblo era entonces el centro regional de atracción para los municipios de su periferia. Miles de aledaños buscaban en el  Manatí de comienzos del siglo XX una mejor vida en todos los sentidos: trabajo, educación, futuro. Molleja y su parentela sin duda fueron parte de aquel contingente de emigraciones internas que signaban aquella época histórica del pueblo, en la que las señales económicas y educativas eran relativamente prometedoras.

Nunca conoceremos los detalles de la juventud de Molleja, aunque no es difícil imaginar sus luchas, junto a los de su sangre, por vivir y sobrevivir, sobre todo en el Puerto Rico de la Gran Depresión de la década de los años treinta en adelante. Era el país de los tiempos muertos, los abusos empresariales, la perenne escasez, depresión y desesperanza. Tampoco conoceremos los factores e instancias específicas que indujeron a Molleja al alcoholismo; aunque vale añadir que era esa la salida predecible de muchos miles de personas cuyos sueños e ilusiones originales tropezaron trágicamente con los muros de la realidad.

Molleja era el borracho más famoso del Manatí urbano. Era el "atómico" conocido por todos, que al igual que en los demás pueblos era visto en muchos rincones de la localidad, zarandéandose al ritmo de los recipientes de los alcoholes que parecían ser parte de sus manos. Molleja, de cara pálida, pelo algo claro y suelto al aire, se las pasaba dando "un pasito pa´lante y otro pa´trás" y lanzando puños al aire a algún adversario anónimo, contra el cual profería palabras misteriosas ¿acaso reproches a enemigos recordados? Cuando estaba tranquilo, la caneca que acariciaba era su amiga, con la que dialogaba más serenamente.

Entre aquellos incontables miles de borrrachos que poblaban las calles y veredas del país había una especie peculiar. Era el atómico que pese a su apariencia agresiva, era en relaidad, bueno, sencillo, pacífico, decente y sobre todo, confiable por su honradez sorprendente. Decir Molleja en Manatí era referirse al borracho bueno y decente. Paquito López me dijo: "Era humilde, no molestaba a nadie." Y su prima Esther Milagros afirmaba que era "de la confianza del pueblo.". Víctor Acevedo recuerda que "no molestaba a nadie y no era pidión." Para Acevedo, Molleja, "mientras más borraco, más decente era."

Molleja se ganaba sus chavitos para comer y beber. Empezó, como muchos, limpiando y lustrando zapatos. Hacía mandados de todas clases, limpiaba, barría, compraba sellos para la gente que los encargaba desde sus casas, cargaba mercancía a comerciantes y particulares. Iba a donde fuera necesario para ganarse el sustento y saciar su sed incontenible. Por eso es que me llamó la atención la variedad de sus desplazamientos por el pueblo. El Polvorín del antiguo cementerio fue su sede. Se le veía más a menudo alrededor de la plaza y frenta la negocio de limbers y maví de Pepe el Pinto. Se podía encontrar en La Liga, en El Acueducto, la Plaza del Mercado, El Ensanche, el matadero, el Alto del Cabro, frente a la panadería La Moderna o al lado de la Alcaldía, haciéndole saber a Joaquín Rosa que estaba disponible. Siempre trabajando en algún "guiso", sacando retazos a la vida pueblerina para vivir y beber. Nunca pidiendo. La gente le dada trabajo y ayudas adicionales porque se lo merecía.

El alcalde y varios comerciantes y demás ciudadanos  le hacían un encargo muy particular. Lo enviaban a hacer compras en la Calle Mckinley o a hacer depósitos de dinero en efectivo en el banco. Molleja siempre regresaba con las mercancías encargadas y el vuelto correspondiente del dinero que se le entregó, así como los recibos de los depósitos, sin memoscabo alguno de las cantidades que se le encomendaban. Molleja se hizo famoso, no solamente por ser un trabajador ubicuo, sino más aún, por su honradez. La honradez de Molleja es la que siempre ha estado en la memoria y los labios de todos los testimonios consultados y en mi propios recuerdos de lo vivido en su inmediatez.

Nadie supo decirme por qué le decían Molleja. Cerca del final de su vida bebió mucho menos, los más cercanos lo cuidaron mejor, frecuentó una iglesia y lo acogieron en un asilo. Poca gente fue a su entierro, solventado por el Municipio, el 13 de diciembre del 2006. El Profesor Germán Laureano recuerda que cuando Ruth Fernández, famosa por su interpretación de "La borrachita", iba a actuar a Manatí, por quien primero preguntaba era por Molleja. Paquito López asegura que "a Molleja todo el mundo lo quería, hasta los perros lo querían". Y otro complueblano me dijo con fuerza en su voz y mucho sentimiento a flor de labios: "¡El que hable mal de Molleja no tiene vergüenza!"

¡Qué biografía colectiva extraordinaria espera como reto al investigador/escritor astuto e imaginativo en sus metodologías de búsqueda, y de fina sensibilidad, para penetrar este inmenso universo humano con faz pública de tragedia burlada por los más, pero con fondo y noblezas no contadas! 

[Versión abreviada de un ensayo/conferencia de Carmelo Rosario Natal, octubre 2008] 

miércoles, 6 de abril de 2011

Sobre la explicación en historia

Así pienso desde los años ochenta del siglo pasado, según esto que escribí entonces: "El historiador practicante es menos dado a la demostración estrictamente lógica y hasta menos pretencioso que lo que postulan los positivistas lógicos. Sabe que, al vivir y contar con el hecho inescapable de la mayor complejidad del fenómeno humano, acepta, entre otras cosas, el gran margen de situaciones que esa misma complejidad y misterio humanos no permiten encapsular en hipótesis universales. Al apoyar su trabajo investigativo en su particular búsqueda en sí, en su propia experiencia existencial y en los saberes acumulados en las demás ciencias humanas, el historiador, casi siempre inconscientemente, lo que hace es relacionar el efecto que se trata de explicar con hechos que le son familiares y comparables, por su concreción y especificidad, con los de otros tiempos y lugares...

Mi percepción es que en realidad lo que hace el historiador es básicamente enfrentarse al efecto que intenta explicar con prudentes hipótesis inicialmente. Luego, tras sucesivas comprobaciones empírico-documentales, se van sugiriendo relaciones causales cada vez más precisadas hasta que, "completado" el proceso investigativo, podrían aventurarse nociones generales a modo de explicaciones iniciales. Estas serán tentativas, sujetas a mayores comprobaciones, modificaciones o revisiones a fondo. Ni en mi práctica personal, ni en los buenos autores que he frecuentado por tantos años encuentro que el corazón de la búsqueda de la explicación histórica sea la comprobación de grandes hipótesis universales. Esta ciencia-arte que se llama historia no pretende tanto. Busca proponer serios y razonados esbozos explicativos, "científicos" en cuanto sea posible dentro del complejo quehacer humano, pero siempre abiertos a la acumulación del saber en el futuro. Acercarnos como humanistas y como investigadores inmisericordes a esta disciplina rescatará su atractivo de misterio y aventura dispuesta al encontronazo con lo inesperado, lo temido o lo calculadamente soslayado. La valentía y la persistencia  personales, la independencia de criterio y pensamiento y el compromiso insobornable con lo que se pueda captar de las verdades, siempre complejas e inasibles en su totalidad, son algunos de los parámetros que dan sentido al métier de historiador."

domingo, 3 de abril de 2011

Les invito a participar de la eclosión global en torno a la reflexión y escritura sobre vidas

Pensar y escribir sobre vidas (life writing) en general, ya sea por vía de las biografías, memorias, autobiografías, diarios, correspondencia, testimonios, reflexiones et. al., es uno de los rasgos definitorios de la cultura global de hoy. En Puerto Rico, hemos organizado un Grupo de Estudios sobre la Biografía (GEB) compuesto por académicos, intelectuales, investigadores, ciudadanos estudiosos y motivados  y autores, que lleva más de dos años en funciones y que ha celebrado un Congreso y publicado un libro pionero: La Biografía en Puerto Rico (ensayos), Ediciones Puerto, 2010. La obra está en las librerías y se puedes obtener en edicionespuerto.com.

Como parte de esta eclosión universal, hay al mismo tiempo en Puerto Rico una renovada popularidad del género de la memoria, cuya conceptualización teórica y consideraciones prácticas para su escritura tambien provoca a grupos de interesados. En este momento organizo un pequeño grupo incipiente, el Círculo de Escritores de Memorias (CEM), que ya está en el proceso de las definiciones teóricas y los inicios prácticos de la escritura de cada cual, en la forma de un taller en el que intercambiamos ideas, conceptos, lecturas y textos.

Les invito a saber más sobre estos proyectos haciento contacto con este servidor, Dr. Carmelo Rosario Natal, en este blog o mi email: crosario@coqui.net. Saludos y bienvenidos a enterarse sobre estos fascinantes proyectos.

sábado, 2 de abril de 2011

Sobre lo que busca el biógrafo hoy

El consenso que parece predominar en la literatura actual en torno a lo que en última instancia busca el biógrafo, apunta a un número mucho mayor de exigencias para la reconstrucción compleja y a profundidad del sujeto biografiado. Se exige y espera investigación exhaustiva de fuentes diversas; búsqueda agresiva e imaginativa de documentación nueva que complemente y supere la que se acostumbra repetir una y otra vez acríticamente; acercamientos sobrios y balanceados, sin por esto intentar esconder la inevitable subjetividad del escritor. Por otra parte, se persigue rescatar, más que la figura y su "obra" pública y visible, "the figure under the carpet", según la famosa frase de Leon Edel. Esto es, la personalidad compleja que palpita detrás de la imagen pública, y que la explica, es lo que más debe interesar. La persona que se va conociendo no solamante por lo que dice, escribe y hace, sino también por el  misterio de lo que no dice y no hace, por sus silencios, por la evocación del carácter y la personalidad con todas sus contradicciones y luces y sombras. Es el sujeto que se va revelando por la evidencia existencial documental accesible, pero también por detalles pequeños encarnados en tendencias, hábitos y detalles muchas veces pasados por alto porque no parecen, en primera instancia, responder a la dimensión heróica y apologética acostumbrada. He ahí parte de la agenda extremadamente exigente del biógrafo de la era global. Iniciemos y propaguemos el debate constructivo, tanto en torno a la biografía en sí misma como en lo relativo a las demás vertientes de la escritura de vidas. Ustedes, ¿qué piensan? 

Grupos de estudio sobre vidas

Les invito a conocer dos grupos de estudios sobre vidas que ya están activos en Puerto Rico: 1. Grupo de Estudio sobre la Biografía (GEG), que lleva más de dos años trabajando y que está en proceso de renominarse como Grupo de Estudio y Escritura de Vidas (GEEV) y 2. Círculo de Escritores de Memorias (CEM), una agrupación incipiente de la cual les informaré en lo sucesivo. La formación de estos grupos responde al interés global, cada vez más manifiesto, en la consideración teórica, metodológica y práctica del estudio sobre vidas en todas sus manifestaciones (life writing): biografía, autobiografía, memorias, testimonios, reflexiones, diarios, correspondencia et. al. Este blog responde a mi interés en continuar contribuyendo a estas iniciativas y a estimular una participación activa y cada vez más amplia. Reitero la invitación a comunicarse conmigo para abrir estos importantes canales de pensamiento y estudio. Espero reacciones

Historia: dime: Nuevo blog de Carmelo Rosario-Natal

Historia: dime: Nuevo blog de Carmelo Rosario-Natal: "Les saluda el Dr. Carmelo Rosario-Natal, historiador, biógrafo y pintor puertorriqueño, para invitarles a compartir intereses intelectuales ..."

viernes, 1 de abril de 2011

Nuevo blog de Carmelo Rosario-Natal

Les saluda el Dr. Carmelo Rosario-Natal, historiador, biógrafo y pintor puertorriqueño, para invitarles a compartir intereses intelectuales y académicos relacionados a dichas materias. Intereso comunicar y recibir puntos de vista sobre teoría y metodología de la historia en general, teoría, metodología y praxis en torno a la escritura de vidas en todas sus variantes, y sobre la pintura figurativa, que es la que practico. Más adelante irán conociendo más detalles sobre mi historial y trabajos. Por lo pronto, les sugiero que se informen a través de mi presencia en Google, escribiendo mi nombre y oprimiendo el botón de búsqueda: Carmelo Rosario Natal. Hasta la vista.